Mis abuelos, Tomás Mosquera y Carmiña Santos, emigraron a París (Francia) en el año 1964 con tan solo 1000 pesetas en el bolsillo (6 €). Allí nació mi madre, Corinne, la mediana de tres hermanos.
Pese a encontrarse con un mundo muy diferente, una gran capital, gente nueva y un idioma que no conocían, se adaptaron muy bien a la ciudad. Mi abuelo consiguió un trabajo en un taller como mecánico, y mi abuela como limpiadora en la casa de unos condes. Los dos tenían buenos sueldos e incluso podían enviar dinero para Lugo.
Uno de los momentos más duros que recuerdan fueron las manifestaciones de Mayo del 68, una serie de protestas de los trabajadores que dejaron el país paralizado durante tres meses, sin luz y sin comida.
A pesar de que las cosas allí le iban bien, echaban de menos su tierra, y trece años después decidieron volver para Lugo. Una vez aquí, mi abuela recibió muchas cartas de agradecimiento por parte de sus jefes franceses.
Mis abuelos vivieron muy buenos momentos en Francia, y siempre guardan un recuerdo de cariño para el país que los acogió y para las personas que les dieron una oportunidad.
Trabajos escolares
Tomás Mosquera y Carmiña Santos
- Nombre del alumno: Natalia Barreira Mosquera
- País de destino: France
- Año de emigración: 1964
- Año de retorno: 1977