El protagonista de mi historia es mi abuelo, Francisco Miguel Romero León, aunque todos le llaman Paco. Emigró en 1966 a Bruselas, Bélgica, cuando tenía 21 años de edad.
Mi abuelo vivía de pequeño en Peñarronda-Pueblonuevo un pueblo de Córdoba (Andalucía), se fue de España porque su madre no quería que en su familia fueran todos mineros, se fue con su hermana que se llama Maruja y con su marido a encontrar otro mundo.
Mi abuelo hiciera ya la mili y para poder marchar al extranjero tuvo que pasar revisiones médicas para poder tener el pasaporte, pero tuvo suerte ya que un amigo de un familiar le ayudó a hacerlo para poder marchar cuanto antes.
Mi abuelo me contó que él no era nada bueno con la nueva lengua: ''Me entendía, me hice comprender a trompicones, yo hablaba cuatro palabras en español y una en francés, pero me entendía, con esta lengua que yo tengo … tracatrá´´.
Conoció a mi abuela en una discoteca. Tuvieron dos hijos gemelos Mari, Paco y un tercer hijo llamado Fidel. Mi abuelo cuando llegó a Bruselas empezó a trabajar en la limpieza, más tarde en la metalurgia donde pasó a ser jefe ''muchas estrellas tuve pero poco dinero´´. Más tarde pasó a la construción donde le ofrecían más, y después trabajó en la empresa donde trabajaba su mujer, en fibra óptica, donde estuvo seis años casi hasta jubilarse, 'no pude quejarme del trabajo, siempre muy bien, trabajé mucho pero todo muy bien, muy contento´´.
Mi abuelo me decía que ellos eran felices ''Éramos felices, y en fin, con lo poco que teníamos éramos felices´´, allí crearon poco a poco su familia. Compraron su primera nevera y sobre todo lo que más ilusión le hizo fue una radio para grabar, porque a él le encantaba ''A mí me gustaba mucho grabar, para cantar yo, y para contar chistes, yo venía del trabajo con una ilusión...y me gustaba escucharme allí en una radio grabadora´´
Ellos iban poco a poco ganando diñero y teniendo amigos que lo pasaban muy bien, se juntaban unos con otros en las viviendas. Vivieron en tres casas, cada una de ellas mejor ''No podemos quejarnos, vivíamos en unas casas estupendas. No pagábamos calefacción, teníamos unas casas preciosas, entre yo y la abuela ganábamos bien´´. Mi abuelo hizo muchos amigos según él '' a patadas´´.
Mis abuelos venían a España todos los años de vacaciones, Bélgica era un gran país ''Cuando yo fui a Bruselas y me bajé en la estación de mediodía yo vi los gorriones, y yo veía que no se escapaban de la gente y pensé esto debe ser un buen país porque los animales no escapaban´´.
Para mi abuelo fue una experiencia muy buena. Escuchaban muchas cosas de España que dolían, sobre todo porque Bélgica era un país mejor que España, ''Yo soy muy español, siempre lo he sido (...) somos muy españoles, tanto la abuela que es gallega, como yo andaluz´´. Por eso decidiron volver y sobre todo porque dos hijos estaban aquí en España y ya naciéramos nosotros, sus nietos.