Háblame de la emigración

Mi abuela se llamaba María Fernández Ferreiro, emigró en 1966 a Venezuela, vivía en Caracas en la zona de Chapellín, después fue a Candelaria y allí estuvo un mes, después fue al Conde y echó 2 años, finalmente se mudó a Bello Monte donde estuvo 33 años. El motivo que la llevó a emigrar fue porque sus padres estaban allí, después de emigrar también años antes en 1957 emigraron ellos. Al llegar allí se sintió un poco triste porque dejó a sus abuelos aquí, que fueron los que la criaron junto a su hermana y ella no pensó que iba a quedarse tantos años allá y la recibieron con los brazos abiertos como el resto de gente que conoció, siempre dice 'allí me recibieron mejor que cuando volví de regreso a Galicia'. Vivir en Venezuela era agradable, trabajaba en una conserjería de un portal del edificio Guanare en Bello Monte, tenía trato con todos los vecinos y la verdad no recuerda que nadie la tratase diferente. Años más tarde murió su marido y tuvo que criar a sus hijas sola, ya que nunca volvió a juntarse con nadie. Pasó tiempo y su padre volvió a Galicia y ella detrás, tenía en ese momento 59 años. Encontró muchas cosas cambiadas, pero sobre todo la manera que tenían los gallegos de tratar a los de fuera, como si no fuesen también sus compañeros y hasta hoy, que tiene 71 años, dice que volvería a repetir la experiencia una y mil veces más.