Fernando emigra a Alemania a la edad de 7 años junto con sus hermanos mellizos, Ovidio y Rogelio, de 6 años, para la reunificación familiar. Así que la relación de Fernando con la emigración viene dada por la emigración de sus padres.
En 1959 se abren en España las listas para anotarse a la emigración en Europa. Los padres de Fernando se apuntan, y en 1961 reciben la noticia de que se pueden ir a Alemania, a la ciudad de Hannover. El padre, Manuel Fernández García, emigra con un contrato para el taller de fundición de la Volkswagen, y la madre, María Losada Castro, va a la empresa Continental (dedicada a la fabricación de neumáticos). Estaban obligados por contrato a permanecer en esos puestos de trabajo durante 6 meses y después se podían cambiar, si no estaban contentos. Manuel estuvo en la misma empresa todos los años que vivió en Alemania y María se cambió de empresa para trabajar en un hospital de cocinera.
Fernando y sus hermanos se quedan a vivir en Carud con sus abuelos paternos que eran agricultores y, en 1964, gracias a la reunificación familiar, viajan a Alemania para comenzar una nueva vida junto a sus padres, por fin de nuevo todos juntos. Los niños comienzan en septiembre de 1964 un nuevo curso escolar sin idea de alemán.
Fernando recuerda que en su clase eran la mayoría alemanes, algún italiano y él. Tanto a Fernando como a sus hermanos les enseñaron alemán con dibujos, y aprendieron el idioma con facilidad y rapidez, además de inglés, que es obligatorio en la enseñanza alemana, más un segundo idioma que suele ser francés o ruso.
La integración en la escuela, y en el barrio en general, fue muy buena, los españoles eran muy bienvenidos en Alemania. Respecto al ocio, Fernando recuerda pasar mucho tiempo libre en casa, de ahí viene su afición a la lectura. En 1969, el Consulado de España organiza clases en español con profesores españoles y el temario de los colegios ordinarios en España para los niños españoles residentes en Alemania. Es decir, Fernando y sus hermanos acudían por la mañana al colegio alemán y por las tardes, al colegio español en el Consulado. Además, tenían clases de inglés en el consulado con una profesora irlandesa, que sentía mucha afinidad con Fernando y sus hermanos por ser gallegos y católicos. En cuanto a la religión, Alemania es un país mayoritariamente protestante y Hannover, donde ellos vivían, es protestante, pero había iglesias católicas y la familia acudía a misa en alemán.
En 1974 los padres de Fernando deciden regresar a España por dos motivos principalmente: se dieron cuenta de que sus hijos estaban perdiendo vocabulario español, en las conversaciones algunas veces no sabían o no se recordaban de nombres muy comunes: como ‘mesa’, ‘plato’ o ‘cuchara’; y el segundo motivo fue que se percataron de que si no regresaban enseguida, sus hijos se quedarían en Alemania para siempre.
Colaboradores
Fernando Fernández Losada
- País de destino: Germany
- Año de emigración: 1964
- Año de retorno: 1974