Háblame de la emigración

María José nació en 1954 y cuando cumplió dos años emigró a Brasil con sus padres y un hermano de 5 años. Toda la familia por parte de su madre ya estaba allí, y ellos se fueron también con la motivación de mejorar su nivel de vida; su madre era ama de casa y su padre era guardia civil, que era una profesión que en aquella época estaba mal remunerada.

Se fueron en barco, en una larga travesía en un vapor llamado “El Alcántara”, que inicialmente había sido un barco de lujo que finalmente se destinó al transporte de emigrantes. Los camarotes en los que viajaban eran dos muy grandes, uno de mujeres y otro de hombres. En total tardaron 13 días en llegar e hicieron escala en Lisboa, en la isla de Madeira, Salvador de Bahia, Rio de Janeiro y Santos.

Cuando llegaron, los fueron a recibir su abuelo y un tío, y los llevaron a vivir a casa de su abuela y una tia a Bauru. Al principio su padre se puso a trabajar de lo que encuentra, pero sobrevivían con ayuda de la familia.

María José cuenta que aquel era un buen momento para los emprendedores con capital pero no para los trabajadores, que ya por entonces había niños que nacían, vivían y morían en la calle.

Su abuelo tenía una plantación de café y pasados 8 años se fueron a vivir a Santos. Primero se fue el padre y el hermano a trabajar a un hotel en el que vivieron, y después se reunieron con ellos la madre y María José.

En el colegio aprendió portugues y se relacionaba con niños brasileños, japoneses y polacos. Su integración fué muy buena, y recuerda que la gente era muy abierta y se sentaban a conversar en los bancos delante de sus casas. En el año 1968 recibieron una carta escrita por el cura del pueblo en donde le pedía que regresaran, en nombre de su abuela materna.

Como el padre de María José no acababa de adaptarse a la vida en Brasil, decidió volver y con él toda la familia. El regreso al principio le resultó muy difícil porque estaba agusto en el otro país y sin embargo ahora se sentía una extraña aquí. Finalmente encontró rabajo en una fábrica y 10 años después se quedó en el paro, lo que la motivó para preparar oposiciones con las que consiguió una plaza en el Colegio Príncipe Felipe. Siguió estudiando, sacó el graduado escolar y estudió puericultura.

Con su abuela, su madre y su hermano en el año 1958
Con su primo Carlitos
Siempre fue rebelde