La protagonista de mi historia de vida es mi abuela Josefina Martínez Páramo, que emigró a Bruxelas, Bélxica, en el año 1965 cuando tenía 20 años de edad. Mi abuela, la verdad, no emigró a Bélgica en busca de trabajo, sino que fue una forma de salir del rural, y dejar de trabajar en el campo, ''quería conocer otro país, aunque fuera adelantada para mi época´´.
Se fue con 20 años y empezó a trabajar de criada interna, teniendo derecho a una habitación y a una comida diaria, por eso todo lo que le pagaban lo sacaba en limpio. La verdad al principio no lo pasó nada bien ''fui, derramé lágrimas porque no sabía lo que era levantarse al toque de un reloj, no sabía lo que era comer con un tenedor ni con un cuchillo, pero luego por aquel amor propio a los tres meses no regresé a España, me quedé durante un año´´.
Ya que salir de tu país y de repente verte con un idioma distinto con sus costumbres no era nada fácil, estudió ese idioma para poder hablarlo gracias a la radio, pero sin idea de escribirlo. Un día en una discoteca conoció a mi abuelo Francisco. Se casaron aquí en España y tuvieron dos mellizos llamados Francisco y María José, a los que tuvo que dejar en la aldea con sus padres debido al trabajo. Más tarde nació su tercer hijo llamado Fidel; a partir de ese momento todo empezó a mejorar. En este tiempo trabajaba cuidando a un niño más o menos de la edad de Fidel viviendo en una pequeña casita con un jardín.
Entonces fue cuando pudo regresar a España a buscar a los mellizos y mudarse a vivir en una casa de la empresa donde ella trabajaba de conserje, encargándose de las llaves, las alarmas, etc. Mi abuelo trabajaba fuera de Bruselas por lo tanto ella siempre tuvo que tirar sola de sus hijos.
Al final regresaron a España ya que la familia estaba aquí, además de motivados por la diferencia en el nivel de vida, ''vinen porque la vida es más barata aquí que allá, tenía a mi familia, mis hijos, a mi hermana... pero si tuviera que irme pasado mañana me iría sin dudarlo´´.
Mi abuela vivió esta etapa de su vida como una experiencia muy positiva y llena de muchos bonitos recuerdos, que le vuelven a su mente y que me cuenta cuando paso tiempo con ella.